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Las tensas relaciones entre Rusia y Occidente: una mirada a la historia reciente

Las tensas relaciones entre Rusia y Occidente: una mirada a la historia reciente

Introducción

Las relaciones entre Rusia y Occidente han sido tensas en las últimas décadas, especialmente desde la disolución de la Unión Soviética en 1991. Desde entonces, se han producido varios acontecimientos que han empeorado la relación entre ambos bloques, entre los cuales se incluyen la ampliación de la OTAN hacia el Este, la guerra de Kosovo en 1999, el conflicto en Georgia en 2008, la crisis de Crimea en 2014 y la guerra en Siria en 2015.

En este artículo se analizarán los eventos más importantes que han contribuido a la tensión entre Rusia y Occidente.

La Ampliación de la OTAN

Una de las causas principales de la tensión entre Rusia y Occidente es la ampliación de la OTAN hacia el Este. Después de la Guerra Fría, la OTAN comenzó a aceptar nuevos miembros, incluyendo a varios países que anteriormente formaban parte del bloque soviético.

En 1999, la OTAN aceptó a Polonia, Hungría y la República Checa como nuevos miembros. Esto provocó la reacción negativa del entonces presidente ruso Boris Yeltsin, quien argumentó que la expansión de la OTAN hacia el Este era una amenaza para la seguridad nacional de Rusia.

Años más tarde, en 2004, la OTAN aceptó a otros siete países, incluyendo a Estonia, Letonia y Lituania, que limitan con Rusia. Este hecho llevó a tensar aún más la relación con Rusia. El presidente Putin criticó duramente esta decisión y acusó a Occidente de no respetar la seguridad de Rusia.

La Guerra de Kosovo y la OTAN

En 1999, la guerra de Kosovo fue un punto importante en la relación entre Rusia y Occidente. La OTAN intervino en el conflicto, sin el permiso del Consejo de Seguridad de la ONU y sin la aprobación de Rusia. La intervención fue vista como una violación de la soberanía serbia y llevó a la tensión entre Rusia y Occidente.

Rusia, junto con China, vetó la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que habría autorizado la intervención, y el entonces presidente ruso Boris Yeltsin calificó la acción de la OTAN como un acto de agresión. En respuesta, Rusia aumentó su cooperación militar con Serbia y redujo su cooperación con la OTAN en los años siguientes.

El Conflicto en Georgia

En 2008, se produjo un conflicto entre Georgia y Rusia por el control de dos regiones separatistas, Osetia del Sur y Abjasia. Georgia lanzó una ofensiva militar en Osetia del Sur con el objetivo de consolidar su control sobre la región. Rusia respondió enviando tropas para proteger a la población rusa en Osetia del Sur y, posteriormente, reconoció la independencia de ambas regiones separatistas.

Como resultado, las relaciones entre Rusia y Occidente se enfriaron aún más. La UE y EE. UU. condenaron la acción rusa y la respuesta de Rusia fue retirarse del Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa y reconocer la independencia de las regiones separatistas. Occidente también suspendió la cooperación política y militar con Rusia.

La Crisis de Crimea

En 2014, se produjo una nueva confrontación entre Rusia y Occidente por la anexión de Crimea. Después de la Revolución Ucraniana, Ucrania se encontraba en una situación política inestable. La península de Crimea fue anexada por Rusia después de que un referéndum de autodeterminación fuera aprobado por la población local, pero no reconocido por Ucrania ni por gran parte de la comunidad internacional.

La anexión fue condenada por Occidente, que respondió con sanciones económicas y políticas contra Rusia. La UE y EE. UU. congelaron su cooperación política y económica con Rusia y se negaron a reconocer la anexión de Crimea.

La Guerra en Siria

En 2015, la intervención militar rusa en Siria provocó la preocupación y el rechazo de Occidente. Rusia comenzó a apoyar al gobierno sirio de Bashar al-Assad con el objetivo de frenar la expansión del Estado Islámico y otros grupos terroristas en la región. Sin embargo, la intervención rusa también provocó una escalada del conflicto y sufrió críticas internacionales por los bombardeos aéreos indiscriminados y el apoyo al gobierno sirio.

La situación siria ha llevado a una mayor tensión en la relación entre Rusia y Occidente. Rusia ha sido acusada de violar los derechos humanos y de apoyar a regímenes autoritarios, mientras que Occidente ha sido acusado de interferir en la política interna de Siria.

Conclusiones

Las relaciones entre Rusia y Occidente han sido tensas en las últimas décadas, debido a varios acontecimientos. La ampliación de la OTAN hacia el Este, la Guerra de Kosovo, el conflicto en Georgia, la crisis de Crimea y la guerra en Siria han agravado la relación entre ambos bloques y han llevado a una creciente tensión en el escenario internacional.

Para mejorar las relaciones entre Rusia y Occidente en el futuro, se necesitan esfuerzos por ambas partes para fomentar la confianza y la cooperación. Esto podría lograrse mediante el diálogo político, la negociación y la cooperación en cuestiones de interés común. Solo mediante el diálogo y la cooperación se pueden resolver los desafíos globales del mundo actual.